LA IMAGEN DE DIVINA MISERICORDIA

“El alma que venere esta Imagen no perecerá” (Diario, 48)
“También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre el enemigo” (Diario, 48)
“Yo Mismo la defenderé como a mi gloria, en la hora de la muerte” (Diario, 48)
“Mi Mirada en esa Imagen es igual a la Mirada desde la Cruz”. (Diario, 326)
“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta Imagen con la firma: JESÚS, EN TI CONFÍO”. (Diario, 327)
“Por medio de esta Imagen estaré concediendo muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a Ella” (Diario 570)
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1. Introducción
 
El esbozo de la Imagen le fue revelado a Sor Faustina en la visión del 22 de febrero de 1931 en su celda del convento de Plock. “Al anochecer, estando yo en mi celda – escribe en el Diario – ví al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido. ( …) Después de un momento, Jesús me dijo: Pinta una Imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío (Diario 47). Quiero que esta Imagen (…) sea bendecida con solemnidad el primer Domingo después de la Pascua de Resurrección; ese Domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia “  (Diario, 49).

El contenido de la Imagen se relaciona, pues, muy estrechamente con la liturgia de ese Domingo. Ese día la Iglesia lee el Evangelio según San Juan sobre la aparición de Cristo Resucitado en el Cenáculo y la Institución del Sacramento de la Reconciliación (Jn 20, 19-29). Así, la Imagen presenta al Salvador Resucitado que trae la paz a la humanidad por medio del perdón de los pecados, a precio de su Pasión y Muerte en la Cruz. Los rayos de la Sangre y del Agua que brotan del Corazón (invisible en la Imagen) traspasado por la lanza y las señales de los clavos, evocan los acontecimientos del Viernes Santo (Jn 19, 17-18, 33-37). Así pues, la Imagen de Jesús Misericordioso une en sí estos dos actos evangélicos que hablan con la mayor claridad del Amor de Dios al hombre.

Los elementos más característicos de esta Imagen de Cristo son los rayos. El Señor Jesús, preguntado por lo que significaban, explicó: “El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas (….). Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos” (Diario, 299). Purifican el alma los Sacramentos del Bautismo y de la Reconciliación, mientras que la alimenta plenamente la Eucaristía. Entonces, ambos rayos significan los Sacramentos y todas las Gracias del Espíritu Santo cuyo símbolo bíblico es el agua y también la Nueva Alianza de Dios con el hombre contraída en la Sangre de Cristo.

A la Imagen de Jesús Misericordioso se le da con frecuencia el nombre de Imagen de la Divina Misericordia. Es justo porque la Misericordia de Dios hacia el hombre se reveló con la mayor plenitud en el Misterio Pascual de Cristo.

La Imagen no presenta solamente la Misericordia de Dios, sino que también es una señal que ha de recordar el deber cristiano de confiar en Dios y amar activamente al prójimo. En la parte de abajo – según la voluntad de Cristo – figura la firma: “Jesús, en Ti confío”. “Esta Imagen ha de recordar las exigencias de Mi Misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil” (Diario, 742).

Así comprendido el culto a la Imagen, a saber, a la actitud cristiana de confianza y misericordia, vinculó el Señor Jesús promesas especiales de: la salvación eterna, grandes progresos en el camino hacia la perfección cristiana, la gracia de una muerte feliz, y todas las demás gracias que le fueren pedidas con confianza. “Por medio de esta Imagen colmare a las almas con muchas gracias. Por eso quiero, que cada alma tenga acceso a ella” (Diario, 570).

 
2. Origen de la Imagen: un mandato del Señor Jesús
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
47    22 de febrero de 1931.  Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca.  Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho.  De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido.  En silencio, atentamente miraba al Señor, mi alma estaba llena del temor, pero también de una gran alegría.  Después de un momento, Jesús me dijo: "Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: JESUS, EN TI CONFÍO.  Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y luego en el mundo entero".
 
3.Significado de la Imagen
 
299  (...)  Una vez, cuando el confesor me mandó preguntar al Señor Jesús por el significado de los dos rayos que están en esta imagen; contesté que sí, que se lo preguntaría al Señor.
 
Durante la oración oí interiormente estas palabras: “Los dos rayos significan la Sangre y el Agua.  El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas.  El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas (...) Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi Misericordia cuando Mi Corazón agonizante fue abierto en la Cruz por la lanza (...)  Estos rayos protegen a las almas de la indignación de Mi Padre.  Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios.  Deseo que el primer Domingo después de la Pascua de Resurrección sea la Fiesta de la Misericordia.”
 
4. Rol de la Imagen
 
327  (...)  “Ofrezco a los hombres  un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias.  Ese recipiente es esta Imagen con la firma: Jesús, en Ti confío.”
 
5. Grandeza de la Imagen

313  Una vez, cuando estaba en el taller de aquel pintor* que pintaba esa Imagen, vi que no era tan bella como es Jesús.  Me afligí mucho por eso, sin embargo lo oculté profundamente en mi corazón.  Cuando salimos del taller del pintor, la Madre Superiora se quedó en la ciudad para solucionar diferentes asuntos, yo volví sola a casa.  En seguida fui a la capilla y lloré muchísimo.  Le dije al Señor: ¿Quién Te pintará tan bello como Tú eres?
 
Como respuesta oí estas palabras: "No en la belleza del color, ni en la del pincel, está la grandeza de esta Imagen, sino en Mi gracia".
 
*Nota:  El nombre del pintor es Eugenio Kazimirowski Fue él quien primero pintó la imagen de la Divina Misericordia bajo la dirección de Sor Faustina.
 
326  Una vez Jesús me dijo:  "Mi mirada en esta imagen es igual a la mirada desde la cruz".
 
6.Promesas de Jesús con respecto a la Imagen
 
48  “Prometo que el alma que venere esta Imagen no perecerá.  También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte.  Yo mismo la defenderé como Mi gloria. "
 
299  (...)   “Estos rayos protegen a las almas de la indignación de Mi Padre.  Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios...”

7.Peticiones de Jesús en torno a la Imagen

47    22 de febrero de 1931.  (...)   "Deseo que esta Imagen sea venerada primero en su capilla y luego en el mundo entero.”
 
49   (...)  “Quiero que esta Imagen que pintarás con el pincel sea bendecida con Solemnidad el primer Domingo después de la Pascua de Resurrección; ese Domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia.”
 
88  (...)  “Deseo que esta Imagen sea expuesta en público el primer Domingo después de la Pascua de Resurrección.  Ese Domingo es la Fiesta de la Misericordia.  A través del Verbo Encarnado doy a conocer el abismo de Mi Misericordia.”
 
341   (...) “por eso quiero que la imagen sea bendecida solemnemente el primer Domingo después de Pascua y que se la venere públicamente para que cada alma pueda saber de ella.”
 
570  Una vez vi al Señor Jesús con una túnica clara; eso fue en el invernadero.  “Escribe lo que te diré: (...) Dile al confesor que la Imagen esté expuesta en la iglesia y no en el convento dentro de la clausura.  Por medio de esta Imagen colmaré a las almas de muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella.”
 
742  (...)  “Sí, el primer Domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi Misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la Imagen que ha sido pintada.  A través de esta Imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi Misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil.”  
 
8. Historia del cuadro

8.1 Un camino lleno de dificultades y sufrimientos
 
49  Cuando le dije al confesor (Nota: se refiere a la ocasión en que le dijo a su confesor sobre la petición de Jesús de pintar la imagen) recibí como respuesta que eso se refería a mi alma.  Me dijo: “Pinta la imagen de Dios en tu alma".  Cuando salí del confesionario, oí nuevamente estas palabras:  “Mi imagen está en tu alma (...)  Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel, sea bendecida con solemnidad el primer Domingo después de la Pascua de Resurrección"(...)
 
51 Cuando dije a la Madre Superiora lo que Dios me pedía, me contestó que Jesús debía explicarlo más claramente a través de alguna señal.
 
Cuando pedí al Señor Jesús alguna señal como prueba de que verdaderamente Él era Dios y Señor mío y de que de Él venían estas peticiones, entonces dentro de mí oí esta voz: "Lo haré conocer a las Superioras a través de las gracias que concederé por medio de esta Imagen".
 
52    Cuando quise liberarme de estas inspiraciones, Dios me dijo que en el día del juicio exigiría de mí un gran número de almas.
 
Una vez, cansadísima por las múltiples dificultades que tenía por el hecho de que Jesús me hablaba y exigía que fuese pintada la imagen, decidí firmemente, antes de los votos perpetuos, pedir al Padre Andrasz que me dispensara de estas inspiraciones interiores y de la obligación de pintar la imagen.  Al escuchar la confesión, el Padre Andrasz me dio la siguiente respuesta: "No la dispenso de nada, hermana y no le está permitido sustraerse a estas inspiraciones interiores" (...)
 
74  - 75  Desde el momento cuando una fuerza misteriosa empezó a apremiarme a que solicitara aquella Fiesta y a que fuera pintada la imagen, no puedo lograr la paz.  Algo me satura por completo y, sin embargo, me invade el temor de si sólo es una ilusión.  Estas dudas siempre venían de fuera, porque en el fondo de mi alma sentía que era el Señor quien traspasaba mi alma.  El confesor con quien me confesaba entonces me decía que existían casos de ilusiones, y yo sentía que aquel confesor parecía tener miedo de confesarme.  Era para mí un tormento.  Al haberme dado cuenta de que tenía poco apoyo por parte de los hombres, me refugié aún más en el Señor Jesús, en el mejor Maestro.  En algún momento, cuando me invadió la duda de si la voz que oía era del Señor, me dirigí a Jesús en un coloquio interior, sin pronunciar una palabra.  De repente alguna fuerza penetró mi alma , dije: "Si Tú eres verdaderamente mi Dios que estás en comunión conmigo y me hablas, Te pido, Señor, que esa alumna se confiese hoy mismo y esa señal me fortalecerá".  En ese mismo instante aquella muchacha pidió la confesión.
 
La Madre de la clase, sorprendida de su cambio repentino, no tardó en buscar a un sacerdote y esa persona se confesó muy arrepentida.  De inmediato oí en mi alma la siguiente voz: "¿Me crees ahora?"  Otra vez una fuerza extraña llenó mi alma, me reforzó y me fortaleció hasta tal punto que yo misma me asombré de haber podido dudar por un momento.  Sin embargo estas dudas siempre venían de fuera y eso me llevó a encerrarme aún más en mi misma.  (...)
 
125  Hasta aquí se pudo soportar todo.  Pero cuando el Señor me pidió que pintara esta imagen, entonces, de verdad, empezaron a hablar y a mirarme como a una histérica y una exaltada, y eso empezó a propagarse aún más.  Una de las hermanas vino para hablar conmigo en privado.  Y se puso a compadecerme.  Me dice: "Oigo hablar de usted, hermana, es una exaltada, que tiene algunas visiones.  Pobre hermana, defiéndase de ello".  Fue sincera aquella alma y lo que había oído me lo dijo con sinceridad.  Pero tuve que oír cosas semejantes todos los días.  Solamente Dios sabe cuánto eso me atormentaba.
 
152  Una noche estaba yo de guardia y sufría tanto en el alma por esta imagen que debía pintar, que ya no sabía qué hacer: los continuos intentos de hacerme creer que era una ilusión y por otro lado, un sacerdote me dijo que quizás a través de esta imagen, Dios quisiera ser adorado, por eso se debía procurar pintarla.  Pero mi alma estaba muy cansada.  Al entrar en la pequeña capilla, acerqué mi cabeza al tabernáculo y llamé, y dije: "Jesús, mira qué grandes dificultades tengo por esta Imagen", y oí una voz que salía del Tabernáculo:  "Hija mía, tus sufrimientos ya no durarán mucho tiempo".
 
154 Cuando era la adoración de las Hermanas de la Familia de María, al anochecer, con una de las hermanas fui a esa adoración.   Cuando entré en la capilla, la presencia de Dios envolvió mi alma en seguida.  Oraba así como en ciertos momentos, sin decir una palabra.  De repente vi al Señor que me dijo:  "Has de saber que si descuidas la cuestión de pintar esta Imagen y de toda la obra de la misericordia, en el día del juicio responderás de un gran número de almas".  Después de estas palabras del Señor cierto temblor y un temor entraron en mi alma.  No lograba tranquilizarme sola.  Me sonaban estas palabras: Sí, el día del juicio divino deberé responder no solamente de mí misma, sino también de otras almas.  Estas palabras se grabaron profundamente en mi corazón.  Cuando volví a casa, entré en el pequeño Jesús*, caí de cara al suelo delante del Santísimo Sacramento y dije al Señor:  "Haré todo lo que esté en mi poder, pero Te ruego, quédate siempre conmigo y dame fortaleza para cumplir Tu santa voluntad, porque Tú puedes todo, y yo no puedo nada por mí misma".
 
*Nota: el “pequeño Jesús” es como llamaban las hermanas a una pequeña capillita ubicada en el primer piso de la casa de las hermanas, donde se guardaba el Santísimo Sacramento.
 
316 Una vez me visitó la Virgen Santísima ... me miró sonriendo cordialmente y dijo: "Vas a padecer ciertos sufrimientos a causa de una enfermedad y de los médicos, además padecerás muchos sufrimientos por esta imagen, pero no tengas miedo de nada" (...)
 
421  En víspera de exponer la imagen fui con nuestra Madre Superiora a ver a nuestro confesor.  Cuando en la conversación fue abordado el tema de esta imagen, el confesor pidió que una de las hermanas ayudara a trenzar guirnaldas.  La Madre Superiora dijo que Sor Faustina ayudaría.  Eso me alegró muchísimo.  Cuando regresamos a casa me dediqué en seguida a preparar los ramos verdes y con ayuda de una de las alumnas los transportamos.  Ayudó también una persona que trabaja cerca de la iglesia.  A las siete de la tarde estaba ya todo listo, la imagen estaba ya colgada; sin embargo algunas señoras notaron que yo iba y venía por allí, ya que seguramente más estorbaba que ayudaba, pues al día siguiente preguntaron a las hermanas "¿Qué cosa era aquella bella imagen y qué significado tenía?  Ustedes, hermanas, lo sabrán seguramente, porque ayer una de las hermanas la adornaba".  Las hermanas muy sorprendidas porque no sabían nada, todas quisieron verla y en seguida sospecharon de mí.  Decían: "Sor Faustina lo sabrá seguramente todo".
 
Cuando empezaron a preguntarme, callaba, porque no pude decir la verdad.  Mi silencio incitó su curiosidad; redoblé mi vigilancia para no mentir ni decir la verdad, porque no tenía permiso.  Entonces empezaron a mostrarme su descontento y reprocharme abiertamente:  "¿Cómo es posible que la gente de fuera lo sepa y nosotras no?"  Empezaron diferentes juicios sobre mí.  Sufrí mucho durante tres días, pero una extraña fuerza entró en mi alma.  Me alegré de poder sufrir para Dios y para las almas que habían obtenido su misericordia en esos días.  Al ver tantas almas que habían obtenido la misericordia de Dios en esos días, considero nada las fatigas y el sufrimiento aunque sean las más grandes y aunque duren hasta el fin del mundo, porque ellos tienen límite mientras las almas que se han convertido son salvadas de los tormentos que nunca tienen fin.  Experimentaba un gran gozo viendo a otros que volvían a la fuente de la felicidad, al seno de la Divina Misericordia.
 
8.2 La primera veneración en público
 
89  Sucedió que, tal y como el Señor había pedido, el primer acto de veneración a esta imagen por parte del público tuvo lugar el primer domingo después de la Pascua.  Durante tres días la imagen estuvo expuesta en público, y recibió la veneración pública porque había sido colocada en Ostra Brama, en un ventanal, en lo alto, por eso se la veía desde muy lejos.  Durante esos tres días en Ostra Brama fue celebrada con solemnidad la clausura del Jubileo de la Redención del Mundo, el 19 centenario de la Pasión del Salvador.  Ahora veo que la obra de la Redención está ligada a la obra de la misericordia que reclama el Señor.
 
(Nota: esta primera exposición en público fue realizada entre los días 26 y 28 de abril de 1935, en Polonia, gracias a las gestiones del Padre M. Sopocko, durante el triduo antes de las celebraciones de la clausura del Jubileo de la Redención del Mundo.  La ceremonia coincidió con el primer domingo después de Pascua, que de acuerdo a lo solicitado por Nuestro Señor a Santa Faustina estaba llamado a ser la Fiesta de la Divina Misericordia.  El Padre Sopocko pronunció para la ocasión un sermón sobre la Divina Misericordia).
 
8.3 Los primeros pasos en la divulgación del Mensaje de la Divina Misericordia
 
1299  - 1300    27 de Septiembre de 1937.  Hoy, con la Madre Superiora, fuimos a ver a cierto señor donde se están imprimiendo y pintando estampitas de la Divina Misericordia, también las Invocaciones* y la Coronilla** que han sido ya aprobadas.  Habíamos de ver también la imagen más grande corregida***.  Es muy parecida, me he alegrado de eso grandemente.  Al mirar la imagen me traspasó el Amor de Dios tan vivo que durante un momento no sabía dónde estaba.  Después de tratar este asunto fuimos a la iglesia de la Santísima Virgen María, oímos la Santa Misa durante la cual el Señor me dijo que gran número de almas se salvará por medio de esta obra.  Luego entré en un coloquio íntimo con el Señor dándole gracias por haberse dignado concederme la gracia de poder ver difundirse el culto de su insondable misericordia.  Me sumergí en una profunda plegaria de agradecimiento.  Oh, qué grande es la generosidad de Dios, sea alabado el Señor que es fiel a sus promesas...
 
Notas:
*    Las letanías a la Divina Misericordia.
**  La Coronilla a la Divina Misericordia
*** Una copia del cuadro original, del pincel de Lucía Balzukiewiczówna, de la ciudad de Vilna, Polonia, a solicitud de los Padres Redentoristas.
 
1379  10 de noviembre de 1937.  Cuando la querida Madre me enseñó este librito en el cual están la coronilla y las letanías junto con la novena, pedí a la Madre que me lo dejara hojear.  Mientras lo hojeaba, Jesús me hizo saber interiormente que:  "Ya muchas almas han sido atraídas a Mi Amor por esta Imagen.  Mi Misericordia actúa en las almas mediante esta obra". Supe que muchas almas han experimentado la gracia de Dios.
 
9.Visiones en torno a la Imagen
 
9.1. Jesús agonizante en la Cruz
 
414  Viernes Santo.  A las tres de la tarde, cuando entré en la capilla, oí estas palabras:  "Deseo que esta imagen sea venerada en público".  Luego vi al Señor Jesús que agonizaba en la Cruz entre terribles tormentos y del Corazón de Jesús salieron estos dos rayos que están en la imagen.
 
9.2.En la ocasión en que la imagen fue venerada en público por primera vez
 
416  Cuando esta imagen fue expuesta, vi un vivo movimiento de la mano de Jesús que trazó una gran señal de la cruz.  Por la noche del mismo día, al acostarme, vi que la imagen estaba pasando sobre una ciudad y aquella ciudad estaba cubierta de redes y de trampas.  Jesús, al pasar cortó todas las redes y por fin trazó una gran señal de la santa cruz y desapareció...
 
417  El viernes, cuando estaba en Ostra Brama durante las solemnidades en las cuales fue expuesta esta imagen, estuve presente en la homilía que dijo mi confesor; la homilía fue sobre la Divina Misericordia, fue la primera de las que exigía el Señor Jesús desde hacía mucho tiempo.  Cuando empezó a hablar de esta gran misericordia del Señor, la imagen tomó un aspecto vivo y los rayos penetraron en los corazones de las personas reunidas, pero no en grado igual, unos recibieron más y otros menos.  Una gran alegría inundó mi alma viendo la gracia de Dios.
 
Entonces oí estas palabras:  "Tú eres testigo de Mi Misericordia, por los siglos estarás delante de Mi trono como un vivo testigo de Mi Misericordia".
 
420  El primer domingo después de la Pascua de Resurrección, es decir, Fiesta de la Misericordia del Señor, clausura del Jubileo de Redención.  Cuando fuimos a esta solemnidad, el corazón me latía de alegría por estar unidas estas dos solemnidades tan estrechamente.  Pedí a Dios la misericordia para las almas pecadoras.  Cuando terminó el oficio y el sacerdote tomó el Santísimo Sacramento para impartir la bendición, súbitamente vi al Señor Jesús con el mismo aspecto que tiene en esta imagen.  El Señor impartió la bendición y los rayos se extendieron sobre todo el mundo.  De repente vi una claridad inaccesible en forma de una habitación de cristal, tejida de ondas de luz impenetrable a cualquier criatura o espíritu.  Para entrar en la claridad había tres puertas y en ese instante Jesús, con el mismo aspecto que tiene en la imagen, entró en aquel resplandor a través de la segunda puerta, hasta el interior de la unidad.  Es la Unidad Trinitaria que es inconcebible, infinita.  Oí la voz: "Esta Fiesta ha salido de las entrañas de Mi misericordia y está confirmada en el abismo de Mis gracias.  Toda alma que cree y tiene confianza en Mi misericordia, la obtendrá". Me alegré enormemente de la bondad y de la grandeza de mi Dios.

9.3.Con motivo de la celebración del Corpus Cristi
 
441  Una vez, cuando la imagen estaba expuesta en el altar, durante la procesión de Corpus Cristi, cuando el sacerdote expuso el Santísimo Sacramento y el coro empezó a cantar, los rayos de la imagen traspasaron la Santa Hostia y se difundieron sobre el mundo entero.  Entonces oí estas palabras: "A través de ti, como a través de esta Hostia, los rayos de la Misericordia pasarán al mundo". Después de estas palabras un gran gozo penetró en mi alma.
 
9.4.Sobre los frutos del culto a la Divina Misericordia
 
851  Hoy he iniciado la novena a la Divina Misericordia.  Es decir, en espíritu me traslado delante de la imagen y rezo la Coronilla que me enseñó el Señor.  El segundo día de la novena vi esta imagen como si estuviera viva, rodeada de innumerables agradecimientos y veía una gran multitud de personas que acudían y vi que muchas de ellas eran felices.  Oh Jesús, con que alegría latió mi corazón.  Hago esta novena según la intención de dos personas, a saber el arzobispo y el Padre Sopocko.  Ruego ardientemente al Señor que inspire al arzobispo para que apruebe esta coronilla tan agradable a Dios y esta imagen, que no aplace ni retrase esta obras.
 
9.5.Sobre la gloria de Dios y el triunfo de la Divina Misericordia
 
1789 Hoy he visto la gloria de Dios que fluye de esa imagen.  Muchas almas reciben gracias aunque no lo digan abiertamente.  Aunque su suerte varía, Dios recibe gloria a través de ella y los esfuerzos de Satanás y de la gente mala se estrellan y vuelven a la nada.  A pesar de la maldad de satanás, la Divina Misericordia triunfará en el mundo entero y recibirá el culto de todas las almas.
 
10.El poder de la oración ante la imagen: el caso de la mujer judía

916  El día de hoy es para mí excepcional, a pesar de haber sufrido tanto, mi alma está inundada de un gran gozo.  En la habitación aislada contigua a la mía, había una judía gravemente enferma; hace tres días fui a visitarla, sentí un dolor en mi alma al pensar que moriría en poco tiempo y que la gracia del bautismo no lavaría su alma.  Hablé con la hermana que la cuidaba de administrarle el santo bautismo al acercarse el último momento.  Pero existía esa dificultad de que siempre había judíos a su lado.  Sin embargo, sentí en el alma la inspiración de rogar delante de la imagen que Jesús me había ordenado pintar.  Tengo un folleto en cuya cubierta figura la reproducción de la Imagen de la Divina Misericordia.  Y le dije al Señor: "Jesús, Tú Mismo me has dicho que concederás muchas gracias a través de esta imagen, por eso Te pido la gracia del santo bautismo para esta judía; no importa quién la bautice con tal de que sea bautizada".  Después de estas palabras fui extrañamente tranquilizada y tenía la certeza absoluta de que el agua del santo bautismo fluiría sobre su alma a pesar de las dificultades.  Y durante la noche, cuando ella estaba muy débil, me levanté tres veces para estar con ella y esperar el momento oportuno para alcanzarle esta gracia.  Por la mañana daba la impresión de sentirse mejor.  Por la tarde empezó a acercarse el último momento; la hermana que la asistía dijo que sería difícil administrarle aquella gracia porque estaban junto a ella. Y llegó el momento cuando la enferma empezó a perder el conocimiento, pues algunos comenzaron a correr para buscar al médico y los demás en otras direcciones para salvar a la enferma y sucedió que la enferma se quedó sola y la hermana que la cuidaba la bautizó.  Y antes de que todos volvieran, su alma se había vuelto bella, adornada de la gracia de Dios y expiró en seguida.  La agonía duró poco tiempo, fue como si se hubiera dormido.  De repente vi a su alma de una belleza admirable entrando en el cielo.  Oh, que bella es el alma en la gracia santificante; el gozo dominó mi alma por haber obtenido delante de la imagen una gracia tan grande para aquella alma.
 
11. Alabanza de Santa Faustina

Oh Amor Eterno, mandas pintar Tu Santa Imagen
Y nos revelas la fuente inconcebible de la Misericordia,
Bendices a quien se acerca a Tus rayos,
Y el alma negra se convierte en nieve.
 
Oh Dulce Jesús, aquí has establecido el trono de Tu Misericordia
Para dar alegría y ayudar al pecador,
De Tu Corazón abierto, como de un manantial puro,
Fluye el consuelo para el alma y el corazón contrito.
 
Que el honor y la gloria para esta Imagen
no dejen de fluir de las almas de los hombres,
Que cada corazón glorifique la Divina Misericordia
Ahora y por los siglos de los siglos y en cada hora.
 
Oh, Dios mío.
 

Fuentes:
http://www.santafaustina.org/
http://www.marian.org/

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